|
La
Asociación Psiquiátrica Americana hace una distinción entre
DEPENDENCIA, ABUSO, USO e INTOXICACIÓN por sustancias:
Dependencia:
Es el uso excesivo de sustancias que produce
consecuencias negativas al paciente y su entorno. La
dependencia puede ser psíquica, relacionado con las
actividades de búsqueda de la sustancia; o física
relacionado con los efectos fisiológicos. Para hablar de
dependencia se deben presentar los fenómenos de:
- Tolerancia:
necesidad de consumir mayor cantidad de sustancia para
obtener el mismo efecto, debido a que el efecto de las
sustancias en las mismas cantidades disminuye ante el
consumo continuado.
- Abstinencia:
aparición de diferentes síntomas fisiológicos y
cognitivos (de acuerdo a la sustancia y a la cantidad
utilizada) ante el cese del consumo de la misma. Se
utiliza la misma sustancia o similar para evitar estos síntomas.
La
dependencia se presenta además cuando se toma mayores
cantidades de sustancia o durante un período más largo de lo
que se pretendía; cuando hay deseos o intentos recurrentes de
cesar el consumo pero no se logra; cuando disminuye la
actividad social, laboral o recreactiva por el consumo.
Además
se hace una diferenciación entre:
- Dependencia
física:
estado
de adaptación que se manifiesta por la aparición de
intensos trastornos físicos cuando se irrumpe el consumo
o administración de sustancias.
- Dependencia
psicológica:
un
sentimiento de satisfacción y un impulso psíquico que
exigen la administración regular o continuada de
sustancias para producir placer o evitar malestar.
- Abuso:
es
le uso continuado de sustancias a pesar de las
consecuencias que acarrea. No se hacen presentes los fenómenos
anteriores. Aparecen síntomas determinados que indican
una perturbación en la vida normal de la persona ligada
al consumo de sustancia (no cumple con sus obligaciones
laborales, escolares o de la casa; problemas legales
repetidos; consumen en situaciones que lo exponen a un
peligro físico, por ejemplo cuando deben manejar).
- Uso:
Es
el consumo esporádico de sustancias que no acarrea
consecuencias negativas.
- Intoxicación:
El sujeto presenta un síndrome específico ante la
exposición o ingesta reciente, pero que se puede
revertir. Se producen cambios psicológicos o
comportamentales desadaptativos.
Los
síntomas están relacionados generalmente con diferencias
individuales, la dosis ingerida, con la sustancia utilizada,
la cronicidad del uso y la tolerancia a los efectos de la
sustancia.
Algunas
sustancias pueden afectar tanto los estados mentales (por
ejemplo el estado de ánimo) como las conductas observables;
incluso pueden causar síntomas neuropsicológicos difícilmente
distinguibles de los que se observan en otros trastornos psíquicos
(pueden presentar depresiones e imitar un trastorno depresivo
o alucinaciones visuales o auditivas y aparentar un trastorno
psicótico).
Algunos
de los cambios observables más frecuentes son:
- Alteración
en la percepción (percepciones sin objeto, escuchas cosas
que otros no escuchan),
- Alteración
en la atención,
- Alteración
en le comportamiento psicomotor,
- Alteración
en el pensamiento (por ejemplo ideas delirantes),
- Alteración
en la capacidad de juicio.
Los
signos y los síntomas pueden persistir horas e incluso días
después que la sustancia ya no puede ser detectada en el
organismo.
La
adicción a sustancias psicoactivas es sólo una parte del
trastorno, a pesar de lo que la mayoría de la gente cree. El
uso de sustancias es uno de varios síntomas del padecimiento.
Es
habitual que el paciente adictivo no perciba su enfermedad, ésta
suele ser detectada por alguien de su entorno, quien reconoce
en él una conducta compulsiva. El 42% de las consultas en la
Argentina son efectuadas por las madres de los pacientes.
Las
sustancias pueden causar síntomas neuropsicológicos que son
difícilmente distinguibles de los que observamos en otros
trastornos psíquicos (por ejemplo pueden presentar
depresiones e imitar un trastorno depresivo o alucinaciones
visuales o auditivas y aparentar un trastorno psicótico).
Es
muy importante, para efectuar un diagnóstico certero, que el
paciente sea desintoxicado, para conocerlo sin los efectos de
las sustancias sobre su organismo. La intoxicación simula
varios trastornos mentales o padecimientos emocionales.
Estando bajo el efecto de substancias solamente se puede hacer
el diagnóstico de intoxicación.
Paralelamente
al uso de una sustancia el sujeto puede presentar otros
trastornos como ser:
- Un
60% presenta trastorno antisocial de la personalidad.
- Fobias
u otros trastornos de ansiedad.
- Depresión
mayor.
- Distimia.
- Abusar
o depender de más de una sustancia psicoactiva.
Sustancias
de uso, abuso y dependencia
Las
drogas son agentes naturales (por ejemplo hachís, marihuana)
o químicos (por ejemplo heroína, sedantes) que afectan las
funciones y la estructura del cuerpo de los seres vivos.
Cambian la manera de actuar, pensar o sentir de quienes las
consumen.
Las
drogas recetadas son preparadas en su justa medida para usarse
con la frecuencia adecuada, por lo que benefician nuestra
salud, ayudando a combatir las enfermedades.
Mientras
que las drogas ilícitas, que se venden en la calle, se
consumen en su forma pura, combinadas o sus derivados,
provocan trastornos relacionados con sustancias. El abuso o
dependencia de estas sustancias, intoxican y deterioran
progresivamente los órganos vitales hasta degradar al ser
humano a un estado de total inutilidad que puede concluir con
su muerte. Las drogas afectan principalmente el cerebro, en
especial la cocaína.
La
sobredosis puede conducir a la muerte.
Las
drogas que comúnmente se recetan (sedantes, ansiolíticos)
pueden también llevar a la dependencia.
Sustancias
que generan drogadependencia
NARCÓTICOS:
Son
por ejemplo, el opio, la morfina, la heroína, etc.
- Causa
dependencia física y psicológica alta, y tolerancia.
- Efectos
neurológicos: euforia, pérdida de apetito, sopor
(modorra, letargo), pupilas contraidas, nauseas.
- Efectos
físicos: perturbación hormonal, deterioro general.
- Sensaciones
que provoca: analgesia, falta de dolor.
- Riesgos:
sobredosis, adulteración.
DEPRESORES:
Son por ejemplo los somníferos y tranquilizantes.
- Causan
dependencia física y psicológica, y tolerancia.
- Efectos
neurológicos: estado hipnótico, fallas de memoria,
desorientación.
- Efectos
físicos: comportamiento de ebrio, pérdida de la
iniciativa motriz.
- Sensaciones
que provoca: disipan la ansiedad.
- Riesgos:
sobredosis, desinhibición extrema.
ESTIMULANTES:
Son por ejemplo la cocaína y las anfetaminas.
- Causan
dependencia psicológica alta, posible dependencia física
y tolerancia.
- Efectos
neurológicos: excitación, insomnio, fatiga, pérdida del
apetito, hiperactividad, euforia, alerta intensificada.
- Efectos
físicos: pulso rápido, alta presión, toxicidad
vascular, anomalías cardíacas.
- Sensaciones
que provoca: excitación sexual, hiperactividad.
- Riesgos:
sobredosis, cuadro psicótico agudo, agresividad,
delirios.
ALUCINÓGENOS:
Es por ejemplo el LSD.
- Causan
dependencia psicológica, pero no física, ni tolerancia.
- Efectos
neurológicos: ilusiones y alucinaciones, pérdida de
control, poca percepción del tiempo y distancia.
- Efectos
físicos: convulsiones.
- Sensaciones
que provoca: paroxismo (exaltación), sensación de volar.
- Riesgos:
suicidio, impulso criminal.
CANNABIS:
son por ejemplo la marihuana y el hachís.
- Causan
dependencia psicológica moderada, se cree que no provoca
dependencia física ni tolerancia.
- Efectos
neurológicos: euforia, pérdida de la noción del tiempo,
aumento del apetito, ansiedad.
- Efectos
físicos: taquicardia, baja de las defensas.
- Sensaciones
que provoca: sensación de que el tiempo transcurre
lentamente, estimulación, hiperactividad, risa.
- Riesgos:
sobredosis, coma.
TABACO
- Causa
dependencia física y psicológica, y tolerancia.
- Efectos
neurológicos: disminuye las facultades neuronales.
- Efectos
físicos: infartos, problemas respiratorios, trombosis.
- Sensaciones
que provoca: placer, relajación, estimulación.
- Riesgos:
ahogo, cáncer.
Rasgo
de la familia con un miembro drogadependiente
Muchas
de las familias que cobijan a un adicto son disfuncionales. La
familia se ha "adaptado" al trastorno, haciendo que
los roles pierdan su flexibilidad y se rigidicen, provocando
dificultad en la familia para enfrentarse a problemáticas o
crisis dentro de ésta y gran sufrimiento. La familia no
permite el crecimiento de este miembro. Muchas otras familias
reniegan de esta condición, haciendo que el miembro que abusa
de alguna sustancia no llegue nunca a convertirse en adicto.
La
familia del adicto se caracteriza por una falta de límites
claros, ausencia de normas sociales, incongruencia en la las
jerarquías, los padres suelen no tener una buena relación
como padres. El drogadicto, generalmente, carece de ocupación
estable definida y manifiesta riesgo de caer en la
delincuencia. Posee ciertas pautas comunicacionales que
mantienen el síntoma del adicto.
Signos
de Adicción
Familiares
o amigos pueden sospechar sobre que algo esta ocurriendo. Ante
esta sospecha sería importante comenzar a buscar información
y orientarse con algún especialista en la materia.
El
síntoma primordial es el uso de una o más sustancias,
independientemente de la cantidad o la frecuencia. Se observa
que una o más de sus áreas personales (familiar,
laboral, estudios, física, económica, legal) se verán
afectadas.
Generalmente
el adicto aprende a ocultar y negar lo que le sucede y es difícil
enfrentarlo. Se debe tener en cuenta que es un padecimiento crónico,
es decir que se desarrolla a través de años y comienza
siendo muy sutil. La persona se va debilitando por el consumo
y empieza a tener fallas y conflictos en muchas de las áreas
de su vida cotidiana, como pueden ser la relaciones sociales,
familiares, académicas o laborales.
Causas
El
origen de la drogadicción depende de muchos factores: existen
factores biológicos, genéticos, psicológicos y sociales.
Los estudios demuestran que pueden existir cambios neuroquímicos
en estas personas, y que es posible que exista predisposición
genética a desarrollar este trastorno, aunque este punto
todavía está estudiándose.
Incluso
la sociedad puede contribuir en el desarrollo de patrones de
abuso o dependencia de una sustancia.
Modelos
conductistas se han centrado en la conducta de la búsqueda de
sustancia. Consideran que habría 4 principios conductuales
que rigen esta conducta: reforzamiento positivo, efectos
adversos de las sustancias (algunas de estas sustancias están
asociadas experiencias agradables luego de la primera toma);
la persona debe ser capaz de diferenciar la sustancia de la
que se abusa de otras; la mayoría de las conductas de búsqueda
se asocian a otras señales que se relacionarán con la
experiencia del consumo.
La
naturaleza precisa de la adicción continúa siendo motivo de
estudio.
Drogadicción
en la vejez
Aunque
no se tenga en cuenta, los ancianos también pueden padecer
este trastorno; esto lo vemos en el excesivo uso de sustancias
como la nicotina o la cafeína, la sobremedicación de analgésicos
en un 35% de los ancianos, el excesivo uso de laxantes (35%).
Si
observamos problemas gastrointestinales, psíquicos y metabólicos
en los ancianos debemos estar atentos.
En
la vejez se suele depender tanto de hipnóticos como de ansiolíticos
(por ejemplo para aliviar la ansiedad crónica o para inducir
el sueño) y narcóticos.
Los
ancianos suelen presentar la enfermedad en forma de confusión,
depresión, desnutrición, falta de higiene personal.
HIV
y Drogadicción
En
la drogadicción hay un alto riesgo de contraer el SIDA. No
solo se debe a que los individuos suelen compartir las
jeringas al abusar de sustancias que se administran por vía
intravenosa, sino que además el abuso de éstas los lleva a
realizar conductas promiscuas sin el debido uso de un
preservativo.
Embarazo
y Drogadicción
Se
contraindica el abuso de sustancias en el embarazo, ya que
pueden causar muchas complicaciones y anormalidades en el
feto:
- Síndrome
de abstinencia neonatal.
- Parto
en pretérmino.
- Daño
cerebral del feto.
- Bajo
peso al nacer.
- Crecimiento
intrauterino retardado.
Lo
mismo sucede con el uso de la nicotina. Al feto le hace tanto
daño que fume la madre como alguien del ambiente. Puede
causar desde bajo peso nacer prematuro, problemas de
aprendizaje hasta aborto natural, muerte infantil repentina.
No
se recomienda el uso de Metadona en el embarazo, solo debe
administrarse en el caso de que los beneficios compensen los
posibles riesgos. No se sabe con certeza si la Metadona puede
causar daños al feto. En el caso de necesitar administrar
Metadona no se aconseja amamantar al bebé.
De
la misma manera, la desintoxicación durante el embarazo no es
recomendable.
Prevención
de la drogadicción
La
prevención debe estar dirigida a los padres y no al
adolescente. Es necesario ayudar y apoyar a los padres a no
perder la estructura jerárquica de la familia y el control de
los padres sobre sus hijos.
Este
control debe ser conducido con legítima autoridad, y
no con autoritarismo. Los padres no tienen que estar
debilitados en sus funciones, ni sentirse culpables, ni
sentirse inseguros en sus funciones.
Por
lo tanto una buena prevención partiría de la detención
precoz del quebranto en la autoridad y control de la figura de
los padres.
Tratamiento
La
razón por la cual es difícil que soliciten ayuda los
drogadictos es por desconocimiento de que se trata de una
enfermedad. Para que un tratamiento tenga éxito lo
fundamental es la voluntad y participación del paciente.
Para
tratar efectivamente a estos pacientes es necesario un equipo
que reúna a profesionales de distintas áreas (psicólogos, médicos,
neurólogos, psiquiatras, etc.).
Este
trastorno es crónico, razón por la cuál se habla de
rehabilitación y no de cura.
La
indicación de un determinado tipo de tratamiento va a
depender de:
- La
sustancia que se utilice.
- La
pauta de consumo.
- Las
características individuales del paciente.
- El
sistema de apoyo social con el que cuente.
Los
objetivos básicos del tratamiento de todos los trastornos por
abuso o dependencia de una sustancia se corresponden con:
- La
abstinencia total a la/s sustancia/s (suprimir el
consumo).
- Obtener
un bienestar físico, social y psicológico.
En
los tratamientos se intenta que el paciente pueda romper con
esta autodestrucción, y se les enseña que pueden tener
grupos de pares que no utilicen drogas.
Tenemos
a los grupos de autoayuda como Narcóticos Anónimos (N.A).
Que generalmente no se ven como una forma de tratamiento,
porque no intervienen médicos y los grupos son llevados por
ellos mismos, pero son una forma de tratamiento.
También
se puede recurrir a las comunidades terapéuticas (conocidas
también como "granjas", por las tareas que se
realizan ahí dentro), en las que casi no se utiliza medicación.
En éstas se trabaja fundamentalmente en grupo con los
pacientes, buscando que se contengan, critiquen y vean que su
problemática no es única, sino que otras personas que
atraviesan por una historia similar.
Lo
primordial en el tratamiento es la terapia de grupo; también
es de gran importancia la terapia familiar.
La
terapia de grupo permite además:
- Descubrir
nuevos modos más propicios de relacionarse y descubrir
los recursos con los que cuenta para enfrentar su problemática.
- Aumenta
la autoestima y la autoeficacia.
- Mejora
la adaptación al medio.
- Estimula
la esperanza.
- Ver
la realidad de una manera distinta.
- Obtener
apoyo de los compañeros del grupo.
- Permite
sentirse acompañado a lo largo del tratamiento.
- Brinda
un sentimiento de seguridad.
- Fomenta
la capacidad de ayudar y ser ayudado.
Dentro
de estas comunidades se enfatiza, en la etapa final del
tratamiento en la reinserción social y laboral de los
pacientes.
Otra
modalidad de tratamiento son las clínicas especializadas en
drogadicción. En un primer momento se trata de ayudar al
paciente en forma ambulatoria. Si esto no da resultado se
interna al paciente para poder tratarlo.
Otra
posibilidad para el tratamiento es el hospital de día, el
paciente debe concurrir a la clínica y permanece allí
durante 6-8 horas aproximadamente y participar de las
actividades que se le proponen (terapia de grupo, rehabilitación
social y laboral, terapia ocupacional, etc.). Se reserva para
los pacientes más leves, que mantienen un trabajo, buenas
relaciones sociales, un vínculo sano con su familia.
La
duración del tratamiento es entre los 3 meses y un año. Es
importante que la clínica cuente con un apoyo médico, psiquiátrico
y psicológico.
En
una primera instancia se debe desintoxicar al paciente, y
luego someterlo a un programa de rehabilitación. La
desintoxicación permite manejar el síndrome de abstinencia.
Debe ser, por lo tanto, guiada y controlada por un médico o
psiquiatra y efectuada en una clínica u hospital y no de
forma ambulatoria. La abstinencia a las sustancias de consumo
es la parte primordial para que la psicoterapia tenga efecto.
Además permite conocer al paciente sin los efectos de la
sustancia ingerida, inyectada o inhalada.
El
segundo paso del tratamiento que es la parte de tratamiento
psicológico y rehabilitación, que es muy importante. Mucha
gente cree que con la desintoxicación basta y esto no es
cierto.
Dentro
del tratamiento es importante la psicoeducación de la familia
y del paciente mismo. La misma consiste en brindar información
acerca del trastorno: cuáles son las sustancias que se
utilizan, que efectos tienen sobre la persona, que cambios
internos y cambios observables se producen, cómo ayudar a la
persona drogadependiente, por qué se utiliza un determinado
tratamiento, etc.
En
algunos casos es necesario el uso terapéutico de alguna
sustancia, como la Metadona o el Disulfirán, para:
- Desalentar
al individuo en el consumo de una sustancia. Por ejemplo
bloqueando, con la Nolaxona, Noltrexona u otra sustancia,
la acción de la heroína y haciendo que el heroinómano
no sienta nada al inyectarse.
- Reducir
los síntomas del síndrome de abstinencia. Por ejemplo,
la Metadona simula la acción en el cerebro de la heroína
y tiene menos efectos secundarios.
- Tratar
los trastornos que se presentan conjuntamente con éste.
Por ejemplo utilizar un antidepresivo para tratar una
depresión subyacente.
Es
de importancia el seguimiento del paciente durante 5 años
aproximadamente. No se le da "el alta" al paciente,
sino que éste deberá tener un seguimiento por parte del o
los profesionales que lo hayan tratado, para evaluar su
recuperación e intervenir ante eventuales recaídas. La
inclusión de la familia en el tratamiento es
primordial, por las características que ésta presenta.
Un
apoyo adecuado por parte de los familiares y amigos es
esencial para facilitar los complejos cambios conductuales
necesarios para que un paciente abandone el abuso de
sustancias.
Suele
ser difícil que la persona acepte ir a visitar a un
profesional de la salud por lo que está padeciendo. Por tal
razón es importante que un familiar o amigo le haga saber que
atraviesa este problema y que está preocupado, haciéndole
notar el porqué (por ejemplo porque se ve que ha disminuido
su rendimiento, ha cambiado su estado de ánimo, está más
irritable, no tolera determinadas cosas que antes toleraba, se
lo nota más aislado, etc.). Explicar que no se pierde nada
yendo a visitar a un profesional de la salud, es de gran ayuda
en ciertas ocasiones.
|