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Criar
hijos es una de las tareas más importantes que una persona
puede desempeñar, y es la tarea para la que existe menos
preparación formal. La mayoría de nosotros aprendemos a
ser padres solamente a través de la experiencia y siguiendo
el ejemplo que nos dieron nuestros padres.En la actualidad,
el difundido uso del alcohol y otras drogas somete a
nuestros hijos, familias y comunidades a presiones
desconocidas hace 30 o 40 años. Francamente, muchos de
nosotros necesitamos ayuda para enfrentar esta aterradora
amenaza a la salud y al bienestar de nuestros hijos.Las
investigaciones recientes demuestran que estamos logrando
adelantos en la batalla nacional contra algunas drogas. El
uso casual está disminuyendo, las actitudes están
cambiando, y tenemos un mayor conocimiento de lo que puede
hacerse para prevenir el uso de drogas por parte de los jóvenes.Como
padres, podemos contribuir a ese adelanto en nuestras
propias familias estableciendo una relación sólida y
afectuosa con nuestros hijos, enseñándoles normas sobre el
bien y el mal, estableciendo y haciendo respetar ciertas
reglas de comportamiento, familiarizándolo con los hechos
acerca del alcohol y otras drogas, y escuchando atentamente
a nuestros hijos cuando nos hablan.
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Que
pueden hacer los padres
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Enseñar
los valores Cada familia tiene
expectativas de comportamiento determinadas por principios y
normas, las cuales se resumen en valores: En muchos casos,
los hijos que deciden no consumir alcohol u otras drogas
toman esta decisión porque tienen una fuerte convicción
contra el uso de estas sustancias, convicciones que se basan
en un sistema de valores. Los valores sociales, familiares y
religiosos proporcionan razones para que los jóvenes digan
que "no" y para ayudarles a mantener esa decisión.A
continuación se presentan algunas formas de ayudar a
aclarar los valores de su familia:
Comunique
abiertamente los valores: Hable
acerca de por qué son importantes ciertos valores como la
honestidad, la confianza en sí mismo y la responsabilidad,
y la forma en que los valores ayudan a los niños y jóvenes
a tomar decisiones acertadas.
Enseñe
a sus hijos que cada decisión se
basa en decisiones anteriores y que una decisión acertada
facilita las siguientes.
·
Reconozca que las acciones de los padres de familia
afectan el desarrollo de los valores de sus hijos. Expresado
en forma sencilla, los niños copian el comportamiento de
sus padres. Por ejemplo, cuando los padres fuman, es más
probable que los hijos sean fumadores.
·
Evalúe su propio uso del tabaco, el alcohol, los
medicamentos recetados; e incluso las drogas de dispendio
libre. Considere la forma en que sus actos y sus actitudes
pueden estar influyendo las decisiones de sus hijos acerca
del uso del alcohol u otras drogas.Lo anterior no significa,
sin embargo, que si usted tiene la costumbre de tomar vino
en la cena o de tomar ocasionalmente una cerveza o un cóctel,
que deba suspenderla. Los niños pueden comprender y aceptar
que existen diferencias entre lo que los adultos pueden
hacer legítimamente y lo que es apropiado y legitimo para
los niños. Sin embargo, mantenga cuidadosamente esa
distinción. No deje que sus hijos participen en su acto de
beber permitiéndole mezclarle su cóctel o traerle su
cerveza, y tampoco les permita probar lo que usted esté
bebiendo.
·
Cuídese de que sus actos coincidan con sus palabras.
Los niños perciben rápidamente cuando un acto de los
padres sugiere que está bien escaparse de las obligaciones
desagradables o ser deshonesto. Hacer que su hijo diga que
usted no está en casa cuando alguien llama por teléfono en
un momento inoportuno es, en realidad, lo mismo que enseñarle
que también está bien ser deshonesto.
·
Asegúrese de que su hijo realmente comprenda los
valores familiares. Los padres suponen, a veces erróneamente,
que los hijos han "absorbido" los valores, aún
cuando los mismos raramente o nunca hayan sido tópico de
conversación en el hogar. Usted puede probar la comprensión
de su hijo conversando sobre algunas situaciones comunes
durante la cena; por ejemplo: "Qué harías si a la
persona enfrente de ti en la cola del cine se le cayera un
billete de un peso?"Establecer y aplicar normas contra
el uso del alcohol y otras drogas.
Como
padres, tenemos la responsabilidad de establecer normas que
nuestros hijos deben seguir. En el caso del uso del alcohol
y otras drogas, deben establecerse normas estrictas para
proteger el bienestar de los niños. Sin embargo, el
establecimiento de normas es sólo la mitad de la tarea;
debemos estar preparados también a imponer
"castigos" cuando las normas no se cumplen.
Sea específico: Explique las
razones en las que se basan las normas. Dígale a su hijo cuáles
son las normas y qué comportamiento se espera. Converse con
él sobre las consecuencias de la falta de cumplimiento de
las normas: cuáles serán los castigos, en qué forma se
aplicarán, cuánto tiempo representarán y cuál es el propósito
del castigo.
Sea consistente: Aclare a su
hijo que la norma de no consumir alcohol y drogas permanece
vigente en todo momento: en la casa, en la casa de los
amigos y en cualquier parte que esté.
Sea razonable: No agregue
nuevas consecuencias que no hayan sido convenidas antes de
haberse infringido la norma. Evite amenazas irreales como
"Tu padre te va a matar cuando vuelva a casa" En
cambio, reaccione con calma y aplique el castigo que el niño
espera recibir por haber infringido la norma.
Los niños
y el alcohol
Los
padres a pesar de no abrigar dudas acerca de su deseo de que
sus hijos no utilicen drogas ilícitas, pueden hallar que
les resulta más difícil oponerse al alcohol. Después de
todo, el consumo de alcohol es lícito para los padres,
muchos de ellos beben, e incluso el alcohol forma parte de
ciertos ritos religiosos. En consecuencia, podríamos
considerar que el alcohol es una sustancia menos peligrosa
que otras drogas. Sin embargo, los hechos demuestran lo
contrario:
·
4,6 millones de adolescentes tienen problemas
relacionados con el alcohol.
·
El 4 por ciento de los alumnos del último ano de
escuelas secundarias consumen bebidas alcohólicas todos los
días.
·
Los accidentes relacionados con el alcohol
constituyen la principal causa de muertes de personas de 15
a 24 años de edad.
·
Alrededor de la mitad de los jóvenes que mueren
ahogados y de las muertes a causa de incendios, homicidios o
suicidios están relacionados con el alcohol.
·
Los jóvenes que consumen alcohol a temprana edad son
más propensos a beber en mayor cantidad y a experimentar
problemas relacionados con el alcohol; también son más
propensos a consumir otras drogas y a tener problemas con la
ley.
·
Los jóvenes, cuyo peso corporal generalmente es
inferior a de los adultos, alcanzan una concentración de
alcohol en la sangre mayor que la de los adultos y muestran
mayores efectos por períodos más prolongados habiendo
tomado la misma cantidad que los adultos.
Hechos
acerca del tabaco
Sabemos
que los fumadores son 10 veces más propensos que los no
fumadores a contraer cáncer de pulmón y tres veces más
propensos a morir jóvenes como consecuencia de ataques
cardiacos. En 1985, el cigarrillo fue la principal causa de
muertes tempranas entre los adultos. La nicotina,
ingrediente activo del tabaco, es tan habituante como la
heroína, y menos del 20 por ciento de los fumadores logran
dejar el vicio la primera vez que lo intentan. A pesar de
estos hechos, muchos jóvenes consumen estos productos.
·
Aproximadamente el 18 por ciento de los alumnos del
último ano de escuelas secundarias fuman todos los días;
el 11 por ciento fuman diez ó más cigarrillos diarios.
·
Los jóvenes que fuman cigarrillos son más propensos
a consumir cualquier otra droga.
·
El 70 por ciento de los niños prueban el cigarrillo,
y el 40 por ciento lo hace antes de ingresar a la escuela
secundaria.
·
Los cigarrillos contienen más de 4.000 sustancias
nocivas, varias de las cuales producen cáncer.
Conocer
los hechos
Como
padres, debemos estar informados acerca del alcohol y otras
drogas para poder proporcionar a nuestros hijos información
actualizada y correcta. Si tenemos un conocimiento corriente
acerca de las drogas comunes -sus efectos sobre la mente y
el organismo, y los síntomas de su uso- podemos conversar
sobre esos temas con nuestros hijos en forma inteligente.
Los padres bien informados están además en mejores
condiciones de reconocer si sus hijos presentan síntomas de
problemas relacionados con el alcohol ó las drogas.Como mínimo,
es preciso:
·
Conocer los diferentes tipos de drogas y de alcohol
de uso más común y los peligros relacionados con cada uno
de ellos.
·
Poder identificar los objetos, artefactos y
accesorios relacionados con el uso de cada droga.
·
Saber los nombres por los cuales se conocen las
diferentes drogas en la calle.
·
Saber identificar ó reconocer visualmente las
distintas drogas.
·
Conocer los síntomas del uso del alcohol y otras
drogas y estar alertas a los cambios en el comportamiento o
la apariencia de los hijos y
·
Saber cómo buscar ayuda rápidamente si sospecha que
su hijo puede estar usando alcohol y otras drogas.
Hablar
con su hijo y escucharlo
Muchos
padres tienen reparos en conversar con su hijo sobre el uso
del alcohol y otras drogas. Algunos de nosotros no creemos
que nuestro hijo pueda verse involucrado en el uso de drogas
ilícitas. Otros padres de familia no conversan con los
hijos sobre el tema porque no saben qué decir ó cómo
decirlo, ó tienen miedo de poner ideas en la mente del niño.No
espere hasta sospechar que su hijo tiene un problema. Muchos
jóvenes que están en programas de tratamiento manifiestan
haber consumido alcohol y otras drogas por lo menos por
espacio de dos años antes de que sus padres lo supieran.
Comience temprano a hablarle del alcohol y otras drogas, y
mantenga abiertas las líneas de comunicación.No tenga
miedo de confesar que no sabe todas las respuestas. Haga
saber a su hijo que está preocupado, y que pueden tratar
juntos de encontrar esas respuestas.Se indican a continuación
algunas sugerencias básicas que le ayudarán a mejorar su
capacidad para hablar con su hijo acerca del alcohol y otras
drogas.
Sepa
escuchar. Asegúrese de que su
hijo se sienta cómodo transmitiéndole sus problemas ó
preguntas. Escuche atentamente lo que dice. No permita que
la discusión termine por la cólera que le produzca lo que
oye. Si es necesario tome un descanso de 5 minutos para
calmarse antes de continuar. Tome nota asimismo de lo que su
hijo no le dice. Si no le cuenta sus problemas, tome la
iniciativa y pregúntele lo que ocurre en la escuela ó en
otras actividades.
Esté
disponible para conversar incluso
sobre temas sensibles ó delicados. Los jóvenes necesitan
saber que pueden confiar en que sus padres les darán
información exacta sobre los temas que son importantes para
ellos. Si sus hijos desean conversar sobre algo en un
momento en que usted no puede prestarles completa atención,
fije otro momento para hacerlo, y hágalo.
Sea
generoso con los elogios.
Destaque las cosas que sus hijos hacen bien en vez de
concentrarse siempre en las que hacen mal. Cuando los padres
elogian más fácilmente que critican, los niños aprenden a
sentirse seguros de sí mismos, y desarrollan la confianza
necesaria para fiarse de su propio juicio.
Transmita
mensajes claros. Cuando hable
sobre el uso del alcohol y otras drogas, asegúrese de que
no deben usarse. Transmita claramente, de manera que los niños
sepan exactamente a qué atenerse. Por ejemplo: "En
nuestra familia no se permite el uso de drogas ilícitas, y
los niños no toman bebidas alcohólicas.
Sea
modelo del buen comportamiento.
Los niños aprenden por el ejemplo tanto como por la enseñanza.
Asegúrese de que sus propios actos reflejen las normas de
honestidad, integridad y juego limpio que usted espera de
sus hijos.
Datos
sobre la comunicación
No
siempre resulta fácil mantener una afectiva comunicación
entre padres e hijos. Los niños y los adultos tienen
estilos diferentes de comunicarse y distintas formas de
responder en una conversación. Además, la oportunidad y la
atmósfera pueden determinar el grado de éxito de una
comunicación. Los padres deben encontrar tiempo para hablar
con sus hijos en forma tranquila y sin apuro. Los siguientes
datos tienen por objeto facilitar el éxito de la comunicación:
Escuche
Preste
atención
No
interrumpa
No
prepare lo que va a decir mientras su hijo está hablando
Reserve
su juicio hasta que su hijo haya terminado y le haya
solicitado una respuesta
Observe
Esté
atento a la expresión facial y a lenguaje corporal de su
hijo. Está nervioso ó incómodo (frunce el entrecejo
tamborilea con los dedos, mueve un pie, mira el reloj)? O
aparece relajado, sonríe y le mira a los ojos? Observar
estos signos ayudará a los padres a saber cómo se sienten
los niños.
Durante
la conversación, muestre que ha oído lo que su hijo está
diciendo: inclínese hacia adelante si está sentado, pásele
el brazo sobre el hombro si está caminando, asienta con la
cabeza y haga contacto visual.
Responda
"Me
preocupa mucho ..." ó "Comprendo que a veces es
difícil ..." son lasmejores formas de responder a sus
hijos que comenzar por "Deberías..." o "Si
yo fuera tú'..." 0 "Cuando yo tenía tu
edad..." Hablar en términos de lo que usted está
sintiendo resulta más cordial y su hijo probablemente no lo
tomará como una reprimenda o una respuesta automática. Si
su hijo le dice algo que usted no quiere oír, no lo ignore.
No ofrezca un consejo en respuesta a todas las declaraciones
de su hijo. Es preferible escuchar atentamente lo que está
diciendo y tratar de comprender los verdaderos sentimientos
que hay detrás de las palabras. Asegúrese de que entiende
lo que su hijo quiere decir. Repítalo para confirmarlo.
En
párrafos anteriores se presentaron algunos lineamientos
generales sobre la forma de hablar con los niños acerca del
alcohol y otras drogas. Podemos lograr que nuestros mensajes
resulten mas efectivos tomando en cuenta la base de
conocimiento que los jóvenes ya tienen y su disposición a
absorber nueva información según la edad que tengan.
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La
aplicación de los principios
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Preescolares
La
educación sobre drogas podrá parecer innecesaria para los
niños en edad preescolar, pero las actitudes y los hábitos
aprendidos en los primeros años pueden tener una importante
influencia sobre las decisiones que los niños tomarán más
adelante.Los niños de tres y cuatro años de edad aún no
están preparados para absorber datos complejos acerca del
alcohol y otras drogas, pero pueden aprender técnicas de
toma de decisiones y resolución de problemas que más tarde
necesitarán para rechazar el alcohol y otras drogas.
Recuerde que a esta edad los niños no están en condiciones
de escuchar en silencio por mucho rato: tienen más interés
en hacer cosas activamente.Los padres muy ocupados se ven
predispuestos a hacer cosas por sus hijos, porque ello
resulta más rápido y fácil. Con un poco de planificación,
sin embargo, pueden enseñar a los preescolares a tomar
decisiones por medio de un enfoque de "aprender
mediante la práctica": Deje que sus hijos escojan una
entre una variedad de opciones que usted considere
aceptables. Cuando hayan hecho su selección, asegúrese de
que se atengan a ella.
Actividades
sugeridas
Destine
regularmente cierto tiempo en el que usted pueda dedicar
completa atención a su hijo. Jugar juntos, leer un libro y
caminar juntos proporcionan momentos especiales que ayudan a
crear fuertes vínculos de confianza y afecto entre padres e
hijos. Señale a sus hijos las sustancias venenosas y
perjudiciales que pueden hallarse en el hogar. Los artículos
del hogar como los blanqueadores, la lejía y los productos
para lustrar muebles tienen etiquetas con advertencias que
usted puede leer a sus hijos. Mantenga fuera del alcance de
los niños pequeños, todos los artículos del hogar que
puedan ser peligrosos, y no los guarde junto con los
alimentos. Explíqueles que los medicamentos pueden resultar
peligrosos si no se utilizan como se debe. Enseñe a sus
hijos a no tomar ninguna medicina si usted mismo no se la da
ó si no ha encargado a otra persona que se la dé, como un
abuelo ó una niñera.· Explíqueles por qué los niños
necesitan una buena alimentación y por qué sólo deben
ingerir productos sanos. Haga que sus hijos nombren varios
alimentos sanos que comen regularmente, y explíqueles en qué
forma esos alimentos los hacen fuertes y saludables.
Establezca lineamientos que enseñen a sus hijos el tipo de
comportamiento que usted espera. Enséñeles las normas básicas
para relacionarse con otros niños: jugar limpio, compartir
los juguetes, decir la verdad, tratar a los demás en la
misma forma en que desean ser tratados. Estimule en sus
hijos la capacidad para seguir instrucciones. Por ejemplo,
invítelos a ayudarle a cocinar; seguir una receta -medir
los ingredientes, partir los huevos, amasar- puede ayudar a
los niños a divertirse mientras aprenden a seguir un
procedimiento paso a paso. Los simples juegos de mesa ó de
salón pueden ayudarles a seguir normas e instrucciones.
Aproveche la oportunidad de utilizar los juegos como una
forma de ayudar a sus hijos a manejar situaciones de
frustración y resolver problemas simples. Una torre de
cubos que constantemente se cae puede llevar a un niño
hasta las lágrimas. Usted puede ofrecerle ciertas
sugerencias para que no se caiga la torre, pero al mismo
tiempo debe preguntarle su opinión acerca de la mejor forma
de hacerlo. Convertir un fracaso en un éxito, refuerza la
confianza de los niños en sí mismos.· Para ayudar a sus
hijos a tomar decisiones en la práctica, déjeles elegir la
ropa que desean ponerse. No se preocupe si las prendas que
eligen no combinan. Déjeles saber que usted piensa que
ellos son capaces de tomar decisiones acertadas.
Jardín
de infantes hasta los 8 años
Los
niños de cinco a ocho años de edad generalmente se sienten
contentos de ser como y quienes son. Les gusta crecer, y por
lo general se sienten cómodos con la escuela y con las
nuevas oportunidades que ella les brinda. Aún piensan y
aprenden principalmente a través de La experiencia, y no
tienen una percepción clara de lo que significa el futuro.
La realidad y La fantasía se confunden fácilmente; ven el
mundo como ellos quieren que sea, y no como es en realidad.
A esta edad los niños necesitan normas para guiar su
comportamiento e información para efectuar selecciones y
decisiones acertadas.Las conversaciones acerca del alcohol y
otras drogas deben ser concretas, actuales y relacionadas
con personas y hechos que los niños conozcan. En su mayoría,
los niños tienen mucho interés en saber cómo funciona su
organismo de manera que las conversaciones deben
concentrarse en el mantenimiento de una buena salud y la
forma de evitar aquello que pueda perjudicar su
organismo.Los adultos revisten una gran importancia como
maestros y modelos de comportamiento. Generalmente los niños
de esta edad son crédulos, y creen que todas las decisiones
que los adultos toman por ellos son acertadas. Es importante
por lo tanto ayudar a los niños a saber en quiénes deben
confiar. Necesitan comprender que sólo porque una persona
mayor les diga que hagan algo, ello no significa que
necesariamente lo deban hacer.
Al
final del tercer grado, sus hijos deberían saber:
qué
son las drogas ilícitas, por qué son ilícitas, qué
aspecto tienen y qué daño pueden causar; qué diferencia
existe entre los alimentos, los venenos, los medicamentos y
las drogas ilícitas; en qué forma los medicamentos pueden
ayudar durante una enfermedad, Si son recetados por un
medico y administrados por un adulto responsable, pero también
que los medicamentos son drogas que pueden resultar
perjudiciales Si se utilizan en forma indebida; por qué es
importante evitar los objetos, sustancias y envases
desconocidos, posiblemente peligrosos; en qué adultos
-tanto en la escuela como fuera de ella- usted desea que sus
hijos confíen en una emergencia o para responder a sus
preguntas; qué alimentos son nutritivos y por qué es
importante la gimnasia; cuales son las normas del hogar y de
la escuela acerca del uso del alcohol y otras drogas; y por
qué el uso del alcohol y otras drogas no está permitido a
los niños.
Actividades
sugeridas
En
este grupo de edad, los niños necesitan comprender las
normas de la familia. Usted puede explicarles la necesidad
de normas hablándoles de las normas de seguridad en el tránsito
y las normas de la escuela, con las que ya están
familiarizados. Destaque la importancia de una buena salud
hablando de lo que la gente hace para mantenerse saludable,
como cepillarse los dientes después de cada comida, lavarse
las manos, comer alimentos sanos, y dormir y descansar lo
suficiente. Puede aprovechar esta conversación para
destacar las cosas perjudiciales que la gente hace, como
tomar drogas, fumar o beber en exceso. Analice la forma en
que los anunciadores de televisión procuran persuadir a los
niños a comprar sus productos, incluyendo cereales con
aditivos o alto contenido de azúcar, caramelos y juguetes
con nombres de personajes de tiras cómicas que atraen a los
niños. Hábleles sobre las enfermedades que conocen y para
las cuales se necesitan medicamentos recetados; muchos niños
han sufrido infecciones en la garganta u oído, y gripe o
resfríos. Hablar sobre tales enfermedades puede ayudar a
los niños a comprender la diferencia entre los medicamentos
y las drogas ilícitas. Practique con sus hijos distintas
formas de decir que no. Describa situaciones que puedan
hacerles sentirse incómodos: Si se les invita a salir en
bicicleta cuando usted no se lo permite, por ejemplo, o si
se les ofrecen medicamentos u otras sustancias desconocidas.
Proporcióneles algunas respuestas para utilizar en esas
situaciones (véase "Enseñar a los niños a decir que
no"). Prepare una lista de personas en las que sus
hijos puedan confiar. Anote los números de teléfono de
parientes, amigos de la familia, vecinos, maestros, líderes
religiosos y los departamentos de policía y bomberos.
Ilustre la lista con fotografías. Explíqueles el tipo de
ayuda que cada persona de la lista puede ofrecerles en
diversas situaciones inesperadas, como cuando se les
acerquen desconocidos o cuando pierdan las llaves de la
casa. Enseñar a los niños a decir que no. Hay algunos
pasos concretos que los niños pueden practicar para
facilitar que sepan rechazar una oferta de alcohol y otras
drogas. Dígales que pueden hacer lo siguiente: Preguntar. Si se les ofrecen sustancias desconocidas, que pregunten
"Qué es?" y "Dónde lo conseguiste?" Si
se les propone una fiesta u otra reunión, que pregunten
"Quién más va?"; "Dónde va a
ser?";"Van a estar los padres?" Decir que no.Que digan que no y demuestren que lo dicen en serio. Dar
razones firmes. "Tengo otra cosa que hacer esa
noche" o "El entrenador dice que las drogas
afectarán mi rendimiento" son ejemplos de algunas
razones que los jóvenes pueden dar. Y además, que no
olviden la razón más conocida: "Mis padres me matarían".
Sugerir hacer otras
cosas. Si un amigo les ofrece alcohol u otras drogas, es
difícil decir solamente no. Sugerir otra cosa para hacer
-ir al cine, jugar algún juego o trabajar juntos en un
proyecto- demuestra que lo que se rechaza son las drogas y
no el amigo. Marcharse.
Una vez agotados todos esos pasos, que sus niños salgan
inmediatamente de la situación. Que vayan a la casa o a la
clase, que se unan a un grupo de amigos o que hablen con
otros.
De
9 a 12 años
Este
es un período de crecimiento físico más lento cuando típicamente
se dedica una gran energía a aprender. A los niños de 9 a
11 años de edad les encanta aprender; especialmente cosas
extrañas, y quieren saber cómo funciona todo y de qué
fuentes de información disponen. Los amigos -un amigo
especial o un grupo de amigos- adquieren gran importancia.
En esta edad, con frecuencia los niños se interesarán o se
comprometerán con las mismas cosas que el grupo. la imagen
que el niño tenga de si mismo estará determinada en parte
por la medida en que es aceptado por los demás niños,
especialmente los más populares. Como consecuencia, muchos
"seguidores" no pueden tomar decisiones o efectuar
elecciones independientes.Quizás éste sea el momento más
importante para que los padres dediquen un mayor esfuerzo a
la prevención del uso de drogas. Estos últimos años de la
escuela primaria son fundamentales para las decisiones
acerca del uso del alcohol y otras drogas. El mayor riesgo
de comenzar a fumar aparece en el quinto y sexto grado. Las
investigaciones científicas demuestran que cuanto más
joven sea la persona que empieza a utilizar alcohol y otras
drogas, más probable es que experimente problemas más
adelante.Sus hijos necesitarán un mensaje claro en contra
de las drogas, así como buena información y una fuerte
motivación para resistir las presiones para probar el
alcohol y otras drogas y para reforzar su determinación de
mantenerse libres de ellas. La información adicional podría
incluir:
maneras
de identificar las distintas drogas, incluyendo el alcohol,
el tabaco, la marihuana, los inhalantes y la cocaína, en
sus diversas formas; sus efectos y consecuencias a corto y
largo plazo; los efectos de las drogas sobre distintas
partes del organismo, y las razones por las que son
especialmente peligrosas para los organismos en desarrollo;
y las consecuencias del uso del alcohol y otras drogas ilícitas
sobre la familia, la sociedad y el propio consumidor.
Actividades
sugeridas
Dedique
momentos especiales en los que esté disponible para hablar
con su hijo. Procure prestarle completa atención. Una
caminata juntos, una cena en un lugar tranquilo o una visita
a una heladería después del cine pueden facilitar la
conversación. Estimule a su hijo a participar en
actividades sanas que le permitan hacer nuevos amigos y
divertirse. Los deportes, las actividades de niños
exploradores (scouts), y los programas y organizaciones
juveniles auspiciados por la iglesia o por la comunidad
constituyen excelentes medios para que conozca a otros niños
de su misma edad. Enséñeles a conocer las formas sutiles
en que se promueve y se sanciona el uso de drogas y el
alcohol. Analice la forma en que los niños se ven
bombardeados con mensajes -en la televisión, las letras de
las canciones, carteleras y anuncios- en el sentido de que
el uso del alcohol y otras drogas resulta muy atractivo.
Distinga claramente entre los mitos y las realidades en
cuanto al uso del alcohol y otras drogas. Continúe
practicando con sus hijos las formas de decir que no,
recalcando maneras de rechazar el alcohol y otras drogas. Es
común que a los niños de sexto grado se les ofrezca
cerveza y cigarrillos y que conozcan a niños que beben
alcohol y fuman. Estimule a sus hijos a unirse a un club
local contra las drogas o a un grupo de niños de su propia
edad que promueva actividades libres de drogas. Pida a sus
hijos que hojeen el periódico de la mañana y que señalen
con un marcador cualquier artículo relacionado con el uso
del alcohol u otras drogas. Sin duda habrán artículos
sobre asesinatos relacionados con las drogas, problemas en
otros países vinculados con el tráfico de drogas y
accidentes automovilísticos relacionados con el alcohol.
Coménteles acerca de la enorme pérdida de vidas y de
recursos ocasionada por el uso del alcohol y otras drogas. Hágase
amigo de los padres de los amigos de sus hijos, para
reforzar los esfuerzos mutuos por enseñarles a los niños
buenos hábitos personales y sociales. Una reunión social
del vecindario, un evento deportivo o una reunión en la
escuela son lugares apropiados para conocerlos. Únase a
otros padres en la organización de actividades supervisadas
para los jóvenes, con el fin de limitar el "tiempo
libre" que con frecuencia lleva a experimentar con
alcohol y otras drogas.
De
13 a 14 años
Durante
los primeros años de la adolescencia, el "ajuste"
al grupo de amigos constituye una influencia decisiva. En
cierta forma, el comienzo de la pubertad significa
"nacer de nuevo". Los niños desean y necesitan
dejar el pasado y encontrar su propia y singular identidad.
Ello significa con frecuencia dejar sus viejas amistades y vínculos
con maestros y otros adultos, así como las anteriores
formas de hacer las cosas. Los métodos de toma de
decisiones y de resolución de problemas que han aprendido
de niños seguirán siéndoles útiles, pero los
adolescentes también estarán tomando nuevas decisiones
basadas en nueva información y nuevas metas.A esta edad los
jóvenes pueden comenzar a manejar abstracciones y el
concepto del futuro.Comprenden que sus actos pueden tener
consecuencias, y saben en qué forma su comportamiento
afecta a los demás. A veces la imagen que tienen de sí
mismos es confusa: no están seguros de que estén creciendo
y cambiando en forma adecuada, con frecuencia se encuentran
en conflicto con los adultos, no están seguros hacia dónde
van, y tienden a verse a si mismos "inadecuados."
En este momento revisten particular importancia un fuerte
apoyo emocional y un buen modelo de comportamiento por parte
de los adultos.Los jóvenes que usan alcohol, tabaco y otras
drogas, generalmente comienzan al terminar el sexto grado.
Asegúrese que las conversaciones familiares acerca de las
drogas enfaticen los efectos inmediatos y desagradables de
su uso. Decir a los estudiantes de esta edad que si fuman
contraerán cáncer de pulmón o afecciones cardíacas
dentro de varias décadas probablemente causará la misma
impresión que hablarles sobre el mal aliento, los dientes y
los dedos manchados y la ropa quemada.Muchos jóvenes
utilizan drogas porque sus amigos lo hacen. Una gran parte
de los esfuerzos de prevención durante estos años deberá
dedicarse a reforzar la motivación de sus hijos para evitar
el alcohol y otras drogas. Se indican a continuación
algunos pasos importantes.
Contrarreste
la influencia de los compañeros con la influencia de los
padres. Refuerce sus normas y expectativas contra el uso del
alcohol y drogas, de manera que sus hijos comprendan
claramente que la bebida y el uso de drogas son inaceptables
e ilícitos. Los jóvenes podrás argüir que "todos lo
hacen" y que no experimentan ningún efecto
perjudicial. bInforme a sus hijos que el uso del alcohol y
otras drogas es ilícito y que "no todos lo
hacen." Destaque cuan impredecibles podrán ser los
efectos del alcohol y otras drogas; que aunque muchas
personas que se drogan puedan aparentar funcionar
adecuadamente, el uso de drogas es extremadamente riesgoso,
y que se requiere solamente una mala experiencia para
cambiar una vida. Conozca a los amigos de sus hijos y a los
padres de los amigos. Invite a los amigos de sus hijos
frecuentemente a su casa. Comparta con otros padres sus
expectativas de comportamiento. Trabajen juntos para
desarrollar un conjunto de normas sobre horas de regreso,
fiestas no supervisadas y otras actividades sociales. Vigile
dónde andan sus hijos. Si están "en casa de un amigo;
asegúrese de que usted conoce a ese amigo y a sus padres.
Si están en el cine, asegúrese de que sabe a qué película
van y en qué cine. No deben permitirse los cambios de
planes a última hora, tales como visitar a otro amigo o ir
a otro cine, a menos que los jóvenes lo comuniquen a Mamá,
Papá u otro adulto autorizado.
Entre
los 12 y 13 años, sus hijos deberían saber:
las
características y la naturaleza química de las distintas
drogas y las interacciones entre las drogas; la fisiología
de los efectos de las drogas sobre los sistemas
circulatorio, respiratorio, nervioso y reproductivo; las
etapas de la dependencia química y su impredecibilidad de
persona a persona; las formas en que el uso de drogas afecta
las actividades que requieren coordinación motora, tales
como conducir un automóvil o participar en deportes; y la
historia familiar; especialmente si han habido problemas de
alcoholismo o drogadicción.
Actividades
sugeridas
Continúe
practicando con sus hijos las formas de decir que no. Enséñeles
a reconocer las situaciones que puedan ocasionar problemas,
tales como estar en una casa en la que no haya adultos y
donde los jóvenes fumen o beban cerveza. Presente
situaciones en las que se les pida a sus hijos que prueben
alcohol y otras drogas y deje que practiquen la forma de
decir que no siguiendo los pasos señalados. Ensaye
distintas variaciones hasta que usted esté seguro de que
sus hijos saben decir que no. A esta edad, a los jóvenes
les preocupa mucho cómo los ven los demás. Usted puede
ayudarles a desarrollar una imagen positiva de sí mismos
asegurándose de que luzcan bien y se sientan sanos. Además
de proporcionarles alimentos bien balanceados, mantenga el
refrigerador y la despensa bien provistos de alternativas a
las golosinas y otras comidas de bajo valor nutritivo.
Continúe dedicando tiempo a analizar con sus hijos lo que
ellos consideran que es importante en su vida en este
momento. Los temores de ellos acerca de la aparición de la
sexualidad, la posibilidad de parecer diferentes de los
amigos y el ingreso a la escuela secundaria constituyen
problemas reales que merecen la preocupación y la atención
de los padres. Revise y actualice periódicamente, con la
participación de sus hijos, las normas de su casa y sus
responsabilidades con respecto a las tareas del hogar; los
deberes, las horas para ver televisión y las horas de
regreso por la noche durante los días de clases y los fines
de semana. Converse con sus hijos estos temas: ¿Las normas
son justas y las consecuencias adecuadas? ¿Es tiempo de
asumir otras tareas del hogar? ¿Deberían disminuirse o
cambiarse las tareas como consecuencia de los mayores
deberes escolares a actividades después de clase? ¿Deberían
ajustarse las horas de regreso? Hable con sus hijos acerca
de la amistad. Señale que los verdaderos amigos no se piden
entre sí hacer cosas sabiendo que están mal y que pueden
entrañar peligros para sí mismos, para sus amigos a para
sus familias. Organíceles fiestas supervisadas u otras
actividades en su casa que reflejen la norma contra el uso
del alcohol y otras drogas. Par ejemplo, haga que sus hijos
inviten a sus amigos para compartir una pizza y ver televisión.
De
15 a 18 años
Los
estudiantes secundarios están pensando ya en el futuro y
pueden pensar en términos abstractos. Tienen una comprensión
cada vez más realista sobre los adultos, y por la tanta,
desean aprender de las adultos y que éstos conversen con
ellos sobre sus preocupaciones de adultos y las formas en
que solucionan sus problemas y toman decisiones. Los padres
pueden tener una excepcional oportunidad de ayudar a sus
hijos a esta edad. Al mismo tiempo los adolescentes también
continúan orientados al grupo, y el hecho de pertenecer a
un grupo motiva gran parte de su comportamiento y sus actos.
Durante estos años, muchos jóvenes amplían su perspectiva
y se interesan más por el bienestar de los demás.Al final
de la escuela secundaria, sus hijos deberán comprender:
los
efectos físicos inmediatos y a largo plazo de las distintas
drogas; los efectos posiblemente fatales de combinar drogas;
la relación de causalidad que existe entre el usa de drogas
y ciertas enfermedades impedimentos; los efectos que tienen
el alcohol y otras drogas sobre el feto durante el embarazo;
el hecho de que usar drogas no es un crimen sin víctimas;
los efectos y posibles consecuencias de operar equipas mecánicos
baja las efectos del alcohol y otras drogas; el impacto que
las drogas tienen sobre la sociedad; y el alcance de las
recursos de intervención de la comunidad.
Durante
estos años usted puede concentrarse en las posibles efectos
a largo plazo del alcohol y otras drogas: las drogas pueden
arruinar las posibilidades de que los jóvenes ingresen a la
universidad, que ellos se reciban en las fuerzas armadas o
que obtengan ciertas trabajos. Los jóvenes también pueden
verse influidos positivamente por la importancia que reviste
el hecho de convertirse en modelos de comportamiento para
sus hermanos a hermanas menores.Si bien los jóvenes ansían
independencia, resulta especialmente importante mantenerlos
involucrados en la familia y las actividades familiares.
Deberían unirse regularmente al resto de la familia para
cenar y deberían formar parte de las vacaciones familiares
y seguir participando en la rutina familiar.
Actividades
sugeridas
Continúe
hablando con sus hijos acerca del usa del alcohol y otras
drogas. Es muy posible que tengan amigos que consumen
alcohol y otras drogas o que conozcan personas que la hacen.
Hábleles acerca de la forma en que el uso del alcohol y
otras dragas amenaza la vida y limita las oportunidades en
el futuro. Planifique estrategias para limitar las horas no
supervisadas que sus hijos pasan en la casa mientras usted
está trabajando. Las investigadores sociales han
determinado que la hora del almuerzo y las horas entre las
tres y las seis de la tarde son periodos en los que es
probable que las adolescentes experimenten alcohol y otras
dragas. Estimule a sus hijos a trabajar para un programa de
prevención del uso de drogas como voluntarios para
contestar Clamadas de emergencia o como consejeros.
Considere con sus hijos la posibilidad de asociarse a un
club deportivo, un club de teatro, un centro de artesanías,
un estudio de danzas o de trabajar como voluntarios para
grupos religiosos u organizaciones comunitarias. Cuanto mas
ocupados estén, menos probable será que se aburran y que
busquen escape en el alcohol u otras drogas. Si dispone de
tiempo, trabaje como voluntario con sus hijos. Planee
actividades libres de drogas y alcohol con otras familias
durante las vacaciones escalares y las principales
festividades, que pueden constituir para los adolescentes
periodos ociosos de alto riesgo. Asegúrese de que su hijo
tenga acceso a información actualizada acerca del alcohol y
otras drogas y sus efectos. Procure estar informado sobre
cualquier droga nueva que sea popular; y conozca sus
efectos. Ayude a planificar actividades libres de drogas
auspiciadas por la comunidad, como bailes sin alcohol a
drogas y otras actividades recreativas a deportivas
nocturnas. Hable con sus hijos acerca del futuro. Analice
las expectativas de usted y las ambiciones de sus hijos.
Recopile catálogos universitarios o vocacionales y converse
sobre diferentes opciones de educación y carrera.
Planifique visitas familiares a los colegios y universidades
locales.
|
Que
hacer si su hijo está utilizando drogas
|
Los
jóvenes utilizan drogas por varias razones, que están
relacionadas con cómo se sienten con sí mismos, cómo se
llevan con las demás, o cómo viven. No hay un sólo factor
que determine quienes se drogarán y quienes no la harán,
pero existen algunos indicios generales de predisposición:
bajas
calificaciones y bajo rendimiento en la escuela;
comportamiento agresivo y rebelde; excesiva influencia de
sus compañeros; falta de apoyo y respaldo de los padres; y
problemas de comportamiento a temprana edad.
Advertir
los síntomas del uso del alcohol y otras drogas requiere
estar muy alertas. A veces resulta difícil advertir la
diferencia entre el comportamiento normal de las jóvenes y
el comportamiento causado par las drogas. Los cambios
extremos o que persisten por espacio de mas de unos pocos días
pueden ser señales del uso de drogas.Considere las
siguientes preguntas:
¿Su
hijo parece retraído, deprimido, cansado y descuidado en su
aspecto personal?
¿Lo
nota hostil y falto de cooperación?
¿Se
han deteriorado sus relaciones con otros miembros de la
familia?
¿Ha
dejado a sus antiguos amigos?
¿No
le va bien en la escuela; han empeorado sus notas; su
asistencia es irregular?
¿Ha
perdido interés por los pasatiempos, los deportes y otras
actividades favoritas?· ¿Ha cambiado sus hábitos de comer
o de dormir?
Una
respuesta afirmativa a cualquiera de estas preguntas puede
señalar el usa de alcohol u otras drogas. Sin embargo, los
mismas síntomas pueden también aparecer en los jóvenes
que no se drogan pero que pueden estar experimentando otras
problemas en la escuela o en la familia. Si tiene dudas,
busque ayuda. Haga examinar a su hijo por el médico de la
familia o en una clínica local para eliminar la posibilidad
de enfermedades u otros problemas físicos. Esté alerta a
las indicios del uso de drogas y a la presencia de
artefactos utilizados para ingerirlas.
La
posesión de elementos comunes como pipas, papeles para
hacer cigarrillos, pequeñas frascos de medicamentos, gotas
para los ojos a encendedores de butano puede ser indicio del
uso de drogas.Aún cuando las indicios sean claros
(generalmente después de que los jóvenes han estado drogándose
por un tiempo) a veces las padres no quieren reconocer la
posibilidad de que sus hijos tengan un problema. La cólera,
el resentimiento, la culpa y una sensación de fracaso coma
padres son reacciones comunes.Si su hijo está utilizando
drogas, es importante que usted, en vez de culparse por el
problema, mas bien procure la ayuda que sea necesaria para
resolverlo.
Cuanto
antes se detecte y se enfrente el problema, mas fácil será
ayudar al hijo.En primer lugar; no enfrente a un joven que
se halle bajo los efectos del alcohol o de las drogas;
espere a que esté sobrio. Entonces explique sus sospechas
con calma y objetividad. Busque la ayuda de otros miembros
de la familia, si fuera necesaria, para respaldar sus
observaciones.En segundo lugar; imponga el castigo que la
familia haya establecido par infringir las normas, y hágalo
con firmeza. No se ablande sólo porque el joven le prometa
no volver a hacerlo.Muchas jóvenes mienten acerca del uso
del alcohol o de las drogas. Si usted cree que su hijo no
está diciendo la verdad y las pruebas son suficientemente
evidentes, hágalo evaluar por un profesional experimentado
en diagnosticar adolescentes con problemas relacionados con
el alcohol a las drogas.Si su hijo ha desarrollado un hábito
de larga duración o si está acostumbrado a utilizar altas
cantidades de drogas, entonces usted probablemente necesitará
ayuda profesional para intervenir. Si no conoce programas de
tratamiento de drogas en la zona, consulte a su médico, su
hospital local o la sociedad de salud mental del lugar. Su
distrito escolar debería tener un coordinador del programa
contra el abuso de drogas a un consejero, que también
pueden referirlo a un programa de tratamiento. Las padres
cuyos hijos han participado en tales programas también
pueden proveer información.Los programas más efectivos de
prevención del uso de drogas son aquellos en los cuales los
padres, los estudiantes, las escuelas y las comunidades se
unen para transmitir un firme y claro mensaje de que no se
tolerara que las jóvenes utilicen alcohol u otras drogas.
Cooperación
entre escuela y los padres
El
desarrollo de políticas firmes que expresen claramente las
normas que rigen el usa, la posesión y la venta del alcohol
y otras drogas constituye un elemento fundamental de
cualquier programa de prevención basado en las escuelas.
Conozca las políticas de la escuela de su hijo y apóyelas
decididamente. Si su escuela no tiene una política contra
las drogas, trabaje con los profesores, administradores y
miembros de la comunidad para formular una. La política de
una escuela especifica qué hechos constituyen una infracción,
explica claramente las consecuencias que traen aparejadas la
violación de las reglas, describe los procedimientos para
tratar las violaciones e invoca el apoyo comunitario para su
aplicación.Visite la escuela de su hijo y conozca la forma
en que se imparte la educación sobre drogas. Averigüe si
las miembros del plantel docente están adiestrados para
dictar cursos contra el uso del alcohol y otras drogas.
Verifique si la educación sobre drogas forma parte del
programa regular o se limita a una semana especial. Pregunte
si este tema se enseña en alguna materia o si todos los
profesores lo incorporan en sus respectivas clases. Averigüe
si la educación sobre drogas se imparte a todas los niños
a se limita a ciertos grados, y si el programa incluye
actividades para los padres.Si su escuela tiene un programa
activo para prevenir el uso de drogas, solicite ver
materiales que se utilizan. ¿Contienen un mensaje claro de
que el uso de drogas es impropio y perjudicial? ,¿La
información es precisa y actualizada? ¿La escuela dispone
de fuentes de referencia para estudiantes que necesitan
ayuda especial?Ayude a los otros padres a conocer la política
de la escuela a través de reuniones de la organización de
padres y profesores. Por lo menos una reunión al año debería
dedicarse al tema del alcohol y otras drogas. Pueden
invitarse médicos idóneos locales que conozcan el tema
para explicar la forma en que las drogas afectan el
crecimiento y el desarrollo de los niños, pueden invitarse
funcionarios policiales para reseñar la amplitud y la
gravedad del problema de drogas en la comunidad, y pueden
venir consejeros especializados para analizar los síntomas
del uso del alcohol y otras drogas, así coma las opciones
de tratamiento existentes.
Actividades
de los padres y la comunidad
Ayude
a su hijo a crecer libre de alcohol y de drogas apoyando los
esfuerzas de la comunidad para proporcionar a los jóvenes
alternativas sanas. Usted puede ayudar a organizar eventos
festivos deportivos, solicitar contribuciones y asegurar la
presencia de adultos durante reuniones de prevención contra
el alcohol, la droga y fármacos perjudiciales.Los
establecimientos comerciales locales constituyen también
una excelente fuente de apoyo para actividades alternativas
tales coma equipos atléticos y trabajos de tiempo parcial.
|
Guia
de recomendaciones a padres y educadores
|
En
general la droga produce cambios en las pautas de
rendimiento del individuo (ya sea en el trabajo o en el
estudio)y en el nivel de actividad intelectual del mismo.
Produce modificaciones llamativas en la conducta, en la
apariencia y en el estado físico del mismo. Asimismo, varían
sus patrones de interés y sus círculos de amigos, al igual
que sus actividades sociales. Todos estos cambios suelen ser
indicios del consumo de estupefacientes; además, en todos
los aspectos antes enumerados se observa un deterioro
general que es consecuencia de la dependencia.Los estados de
excitación o tranquilidad y relajamiento artificial están
asociados al tipo de droga que se consume. Los estimulantes
producen el primer efecto y los depresores el segundo.En
forma amplia se pueden señalar como indicios del consumo de
drogas en el sector infanto-juvenil a los siguientes:
Hallazgo
de drogas y/o accesorios:
Posesión
de accesorios relacionados con drogas como: pipas, papel
para cigarrillos, pequeños envases con descongestionantes,
espátulas pequeñas, recipientes quemados, etc. Posesión o
evidencia de drogas: plantas clandestinas, picadura,
colillas, semillas o bien hojas en ceniceros, restos de
polvos parecidos a talco o harina, restos de droga en las
ropas o en los cajones o secreteres bajo llave. Olor a
drogas, a incienso u otras fragancias para
"despistar"
Identificación
con la cultura de las drogas:
Revistas
relacionadas con drogas, ropa con lemas alusivos. Charlas y
bromas que muestran preocupación por el tema. Agresividad
al discutir sobre sobe drogas.
Síntomas
de deterioro físico:
Lagunas
mentales, breves período de atención, dificultad para
concentrarse. Apariencia sucia, indiferencia hacia la
higiene y el aseo· Ojos injectados, pupilas dilatadas o
contraídas. Deterioro general del aspecto físico
Cambios
en el aprovechamiento escolar:
Descenso
notable de las calificaciones del estudiante, no sólo en
los estudiantes de nivel regular o medio, sino incluso en
aquellos considerados como sobresalientes que pasan a
satisfacer apenas los requerimientos mínimos o no pueden
alcanzarlos. Tareas incompletas, desprolijidad inusual en
las mismas, actitudes de rechazo a las obligaciones.
Aumentos en los ausentismos o en los retardos. Fallas en la
disciplina o en comportamiento a nivel grupal.
Cambios
en la conducta:
Deshonestidad
crónica (pequeños hurtos o robos, mentiras reiteradas,
engaños para obtener dinero para adquirir droga). Problemas
con la policía por escándalo, pequeños hurtos (sobre todo
en varones) y en las niñas el ejercicio de episodios de
prostitución. Actos de rebeldía incontrolada, respuestas
agresivas o total indiferencia a los problemas familiares.
Cambios en las amistades. Abandono de los círculos
habituales de amigos y su reemplazo por otros nuevos (donde
el nexo es generalmente la droga). Evasividad para hablar de
las nuevas amistades. Menguado interés por actividades
escolares, culturales deportivas o religiosas. lndiferencia
ante los habituales pasatiempos o hobbies. Posición de
grandes cantidades de dinero. Esto indicaría que se efectúa
la actividad de pasador. Cólera creciente e injustificada,
hostilidad, sigilo. Aislamiento y desinterés por el entorno
familiar. Débil motivación, poca energía, escasa
autoestima, baja general en el nivel de autoestima
Cabe
acotar que este conjunto de pautas, es sólo una especia de
guía que indica, al reunirse varias de las mismas, la
posibilidad de estar frente a un cuadro de drogadependencia.
Ninguna de ellas, en general (salvo la evidencia directa del
consumo) es por sí misma definitoria, pero al conjugarse
varias de ellas, normalmente hay cuadros de adicción. En
este caso, los padres deben como primer paso enfrentar y
asumir la realidad, porque la indiferencia, indignación o
negación de nada sirven. Deben, asimismo, evitar sentir
culpas porque la drogadicción es una enfermedad social, en
la que mucho influye la personalidad del individuo y no sólo
la educación recibida en la familia. Cuanto más pronto se
ataca una adicción, más posibilidades existen de curación
total.
La
prevención de la drogadicción
Para
analizar el problema de la prevención del consumo de drogas
es necesario fijar algunos conceptos básicos:
El
consumo de drogas en la actualidad no está limitado a
ciertos grupos de la población o a determinados niveles
económicos de la sociedad, afecta a la nación entera. Las
drogas constituyen hoy un problema en la universidad, en la
escuela media y aún en la primaria. Todas las drogas
ilegales son peligrosas, pero también lo son ciertos
remedios, fundamentalmente los psicofármacos, los sedantes
antitusivos, las anfetaminas y ciertas sustancias conocidas
como inhalantes (naftalina, adhesivos, benceno, etc.) Aunque
el tráfico de drogas lo controlan los adultos, la fuente
inmediata de drogas son los propios compañeros de los
estudiantes. El problema del consumo de drogas puede afectar
a cualquier tipo de estudiante (medio, normal, sobresaliente
o malo). Todas las drogas generan dependencia psicológica y
física, porque son un tóxico. Este grado de dependencia
puede ser muy intenso o menos intenso, pero toda dependencia
es peligrosa. Toda adicción es, asimismo, curable con
esfuerzo y con tratamiento adecuado a nivel personal y
familiar. Las influencias sociales juegan un papel esencial
en el hecho de tornar atractivo el consumo de drogas. También
influye el entorno familiar y la propia personalidad del
individuo.
Formas
de prevención de la drogadicción
Cabe
aclarar que esta tarea de prevención comprende no solo a
las autoridades especificas sino fundamentalmente a los
padres y educadores y a la sociedad en general.Analizaremos
en este caso las prevenciones fundamentales en padres y
educadores. Como pauta general, cuando se reúnen los
requisitos que a continuación se detallan, los individuos
gozan de un mayor grado de protección contra la droga:
estas condiciones son:
Hogares
integrados, con clara identificación de roles, armónicas
relaciones familiares. Adecuada educación, basada en el
formato de pautas valiosas, reglas claras con continuas,
acordes sistemas de premios y castigos. Inculcación de
pautas de responsabilidad y autodisciplina. Adecuada
contención de la ansiedad. vínculos de amor y solidaridad
familiar. círculos de amigos con adecuada escala
valorativa. Integración a actividades culturales,
deportivas, políticas o educacionales. Fomento de los
hobbies.· Fomento de la creatividad y autoestima personal.
En
esto pueden o deben conjugarse padres y maestros, a fin de
lograr un individuo feliz, integrado, responsable y con
metas de vida, ya que estos casos, normalmente la persona se
siente realizada y encuentra pleno sentido a la vida y se
autoaleja de la droga, ya que la droga, en general,
satisface vacíos existenciales y por eso el individuo se
siente atraído a consumirla.
Y
además, tener muy en cuenta
Hay
una serie de pautas que deben guiar, hoy en día, la educación
de nuestros hijos para prevenir el problema de la adicción.
A continuación se sintetizan una serie de principios
rectores de patrón educativo actual para la prevención de
la drogadicción.
Amar
a los hijos, conocerlos, respetarlos y dialogar con ellos.
Inculcar criterios de responsabilidad. Enseñar qué es lo
bueno y qué es lo malo y por qué, demostrándolo con el
ejemplo. Ayudar a los niños a resistir la presión (cuando
aparezca) de sus compañeros para consumir drogas,
supervisando sus actividades, conociendo sus amistades y
hablando con ellos sobre sus intereses y problemas. Estar
bien informados sobre las drogas y los indicios de su
consumo, para detectarlos. Cuando se observen sintamos,
responder inmediatamente. Los padres que sospechan que sus
hijos consumen droga, deben moderar sus sentimientos de ira
y/o culpabilidad y recelo, asumir el problema, requiriendo
la ayuda especializada de los profesionales dedicados al
tema (equipos interdisciplinarios de médicos, siquiatras y
psicólogos, grupos de autoayuda) para contribuir a que sus
hijos inicien un tratamiento y logren su recuperación.
Analizar sus sospechas con sus hijos, tranquilamente y de
manera objetiva, no enfrentándolos mientras se hallen bajo
los efectos de la droga. Conversar con otros padres sobre
las formas de prevención o recuperación de los hijos, en
los casos de adicciones instaladas. Imponer medidas
disciplinarias que ayuden al niño a apartarse de las
circunstancias en que podría consumir droga. Solicitar
ayuda profesional adecuada en los casos de adicción.
Demostrarles igualmente y más que nunca que se los ama.
Todo
ello contribuirá a vencer el flagelo del consumo de drogas
y a recuperar totalmente al niño o adolescente
drogadependiente, para integrarlo a la sociedad como un ser
pleno, útil y feliz.
Alcohol
El
consumo de alcohol produce diversos cambios de
comportamiento. Aún en pequeñas dosis afecta
significativamente el juicio y la coordinación requeridos
para conducir un automóvil. En dosis pequeñas y moderadas,
el alcohol puede aumentar la incidencia de diversos actos
agresivos, como el maltrato físico de cónyuges e hijos. En
dosis moderadas y elevadas, el alcohol causa una marcada
disminución de las funciones mentales superiores, alterando
gravemente la capacidad de aprender y recordar información.
Dosis muy elevadas pueden ocasionar depresión respiratoria
y muerte.El uso continuado del alcohol puede causar
dependencia. En estos casos la interrupción repentina de la
ingestión de alcohol puede producir síntomas como la
ansiedad pronunciada, temblores, alucinaciones, y hasta
convulsiones. Los efectos a largo plazo del consumo de
grandes cantidades de alcohol, especialmente en conjunto con
una nutrición deficiente, puede ocasionar daños
permanentes a órganos vitales como el cerebro y el hígado.
Además, las madres que beben alcohol durante el embarazo
pueden tener hijos que presenten síndrome fetal de alcohol
o que sufran de atraso mental u otras anormalidades físicas
irreversibles. Las investigaciones indican asimismo que los
hijos de padres alcohólicos corren mayor riesgo que otros
niños, de convertirse en alcohólicos.
Tabaco
El
fumar productos de tabaco constituye una de las principales
causas de muertes en nuestra sociedad. Los fumadores son mas
propensos que los no fumadores a contraer enfermedades
cardiacas: alrededor de 170.000 personas mueren cada ano a
causa de enfermedades coronarias relacionadas con el tabaco.
Igualmente, los cánceres de pulmón, laringe, esófago,
vejiga, páncreas e hígado también afectan en mayor
proporción a los fumadores.Alrededor del 30 por ciento de
las muertes debidas a cáncer (130.000 a año) están
relacionadas con el tabaco. Las enfermedades obstructivas crónicas
del pulmón como el enfisema y la bronquitis crónica se
observan 10 veces más entre los fumadores que entre los no
fumadores.Durante el embarazo, fumar también presenta
graves riesgos. Cuando las mujeres embarazadas fuman, existe
una mayor probabilidad de que se produzcan abortos espontáneos,
partos prematuros, bajo peso del bebe al nacer y muertes
fetales y de infantes.El humo del cigarrillo contiene unas
4.000 sustancias químicas, varias de las cuales son carcinógenos
conocidos. Quizá la sustancia mas peligrosa del tabaco sea
la nicotina, que es la que refuerza y fortalece el deseo de
fumar. La nicotina es fuertemente habituante y para los
fumadores resulta muy difícil dejar de fumar. De 1.000
fumadores típicos, menos del 20 por ciento logran dejar de
fumar al primer intento. Causan además otros muchísimos daños,
como en el sistema circulatorio, en el sexo, en la vista y
daños físicos deteriorantes.
Canabis
(1)
Todas
las formas de cannabis tienen efectos físicos y mentales
negativos. Los efectos físicos observados regularmente son
una aceleración sustancial del ritmo cardiaco, ojos
inyectados, sequedad en la boca y la garganta y un aumento
del apetito.El uso de cannabis puede perjudicar o reducir la
memoria y la comprensión a corto plazo, alterar el sentido
del tiempo y disminuir la capacidad de realizar tareas que
requieren concentración y coordinación, como conducir un
automóvil. También pueden verse alteradas la motivación y
la percepción, lo que dificulta la adquisición de nueva
información. La marihuana puede producir asimismo paranoia
y psicosis.Como los fumadores de marihuana inhalan
profundamente el humo sin filtrar y lo retienen en los
pulmones tanto tiempo como puedan, la marihuana es
perjudicial para los pulmones y el sistema pulmonar. El humo
de marihuana contiene más agentes carcinógenos que el
tabaco. Los consumidores a largo plazo pueden desarrollar
dependencia psicológica y necesitar cada vez mayores
cantidades de droga para sentir el mismo efecto. La droga
puede convertirse en el centro de sus vidas.
(1) Planta de la familia de angiospermas dicotiledóneas, de
la cual se extraen la marihuana y el hachis.
|
Tipo
|
¿Qué
aspecto tiene ?
|
¿Cómo
se usa ?
|
|
Marihuana
|
Parecida
al perejil seco, con tallos y/o semillas, se arrolla
en forma de cigarrillos
|
Se
fuma o se come
|
|
Tetrahidrocannabinol
|
Cápsulas
blandas de gelatina
|
Se
ingiere oralmente
|
|
Hachís
|
Tortas
o bolas marrones o negras
|
Se
fuma o se come
|
|
Aceite
de hachís
|
Líquido
almibarado concentrado cuyo color varía de claro a
negro
|
Se
fuma, mezclado con el tabaco
|
Inhalantes
Los
efectos negativos inmediatos incluyen nausea, estornudos,
tos, hemorragia nasal, fatiga, falta de coordinación y
perdida de apetito. Los solventes y los aerosoles también
disminuyen el ritmo cardiaco y respiratorio y perjudican el
juicio. El nitrito de amilo y de butilo aceleran el pulso y
producen dolor de cabeza y la eliminación involuntaria de
orina y materia fecal. Su uso a largo plazo puede producir
hepatitis o lesiones cerebrales.La inhalación profunda de
los vapores o el uso de grandes cantidades en un periodo
corto pueden producir desorientación, comportamiento
violento, inconsciencia o muerte. Las elevadas
concentraciones de inhalantes pueden ocasionar sofocación,
al desplazar el oxigeno en los pulmones o al deprimir el
sistema nervioso al punto de detenerse la respiración.Su
uso a largo plazo puede producir perdida de peso, fatiga,
desequilibrio electrolítico y cansancio muscular. La
inhalación repetida de vapores concentrados a través del
tiempo puede dañar permanentemente el sistema nervioso.
|
Tipo
|
¿Qué
aspecto tiene ?
|
¿Cómo
se usa ?
|
|
Oxido
nitroso
|
Pequeños
cilindros de metal de 8 gramos que se venden con un
balón o tubo propulsor para crema batida en una lata
de aerosol
|
Se
inhalan vapores
|
|
Nitrito
de amilo
|
Liquido
amarillento claro en ampollas
|
Se
inhalan vapores
|
|
Nitrito
de butilo
|
En
pequeñas botellas
|
Se
inhalan vapores
|
|
Clorohidrocarburos
|
Latas
de pintura en aerosol
|
Se
inhalan vapores
|
|
Hidrocarburos
|
Latas
de aerosoles, gasolina, cola, removedor de pintura
|
Se
inhalan vapores
|
Cocaína
La
cocaína estimula el sistema nervioso central. Sus efectos
inmediatos incluyen dilatación de las pupilas y aumento de
la presión sanguínea del ritmo cardiaco y respiratorio, y
de la temperatura del cuerpo. Su uso ocasional puede
producir congestión o drenaje de la nariz, su uso crónico
puede ulcerar la membrana mucosa de la nariz. La inyección
de cocaína con equipos contaminados puede producir SIDA,
hepatitis y otras enfermedades. La preparación de crack que
requiere el uso de solventes volátiles, puede producir la
muerte o heridas a causa del fuego o explosiones.El crack es
extremadamente adictivo, y sus efectos se sienten dentro de
los 10 segundos. Sus efectos físicos incluyen dilatación
de las pupilas, aumento de la velocidad de las pulsaciones
sanguíneas, elevación de la presión sanguínea, insomnio,
perdida del apetito, alucinaciones táctiles, paranoia y
convulsiones. El uso de cocaína puede producir la muerte
por paro cardiaco o insuficiencia respiratoria.
|
Tipo
|
¿Qué
aspecto tiene ?
|
¿Cómo
se usa ?
|
|
Cocaína
|
Polvo
blanco cristalino
|
Se
inhala o se inyecta
|
|
Crack
|
Bolitas
de color blanco o castaño o rocas cristalinas que
parecen jabón
|
Se
fuma, se inhala
|
Otros
estimulantes
Los
estimulantes pueden acelerar el ritmo cardiaco y
respiratorio, elevar la presión sanguínea, dilatar las
pupilas y disminuir el apetito. Las personas que los toman
pueden experimentar además sudores, dolores de cabeza, visión
borrosa, mareos, insomnio y ansiedad. Dosis extremadamente
altas pueden ocasionar palpitaciones rápidas o irregulares,
temblores, pérdida de coordinación e incluso postración física.
Una inyección de anfetamina puede causar un aumento
repentino de la presión sanguínea, que puede producir
apoplejía, fiebre muy alta o insuficiencia cardíaca.
Además de los efectos físicos, las personas que toman
estimulantes se sienten inquietas, ansiosas y malhumoradas.
La ingestión de dosis más altas intensifica los efectos.
Las personas que consumen anfetaminas durante períodos
prolongados pueden desarrollar psicosis que incluyen
alucinaciones, delirio y paranoia. Estos síntomas
generalmente desaparecen cuando deja de tomarse la droga.
|
Tipo
|
¿Qué
aspecto tiene ?
|
¿Cómo
se usa ?
|
|
Anfetaminas
|
Cápsulas,
píldoras, tabletas
|
Se
ingiere oralmente, se inyectan o se inhalan a través
de los pasajes nasales
|
|
Metanfetaminas
|
Polvo
blanco, píldoras, rocas que parecen un bloque de
parafina
|
Se
ingieren oralmente, se inyectan o se inhalan a través
de los pasajes nasales
|
|
Otros
estimulantes
|
En
píldoras, cápsulas o jarabes
|
Se
ingieren oralmente o se inyectan
|
Drogas
contra la ansiedad
En
muchas formas, los efectos de estas drogas contra la
ansiedad son similares a los del alcohol. En pequeñas
cantidades pueden producir calma y relajación muscular;
pero en grandes dosis pueden ocasionar dificultad para
hablar; un andar tambaleante y alteración de la percepción.
En dosis muy elevadas pueden causar depresión respiratoria,
coma y muerte. La combinación de estas drogas deprimentes y
alcohol puede multiplicar los efectos de las drogas,
aumentando el riesgo.El consumo regular de drogas contra la
ansiedad puede causar, con el tiempo, adicción física y
psicológica. Las personas que dejan repentinamente de tomar
dosis elevadas pueden experimentar síntomas de la retracción
de la droga, incluyendo ansiedad, insomnio, temblores,
delirio, convulsiones y hasta la muerte. Los niños nacidos
de madres que abusan de las drogas contra la ansiedad pueden
también presentar dependencia física y síntomas de la
falta de droga al poco tiempo de nacer. También pueden
presentarse en estos casos problemas de comportamiento y
defectos de nacimiento.
|
Tipo
|
¿Qué
aspecto tiene ?
|
¿Cómo
se usa ?
|
|
Barbituratos
|
Cápsulas
rojas, amarillas, azules o rojas y azules
|
Se
ingieren oralmente
|
|
Metaqualonas
|
Tabletas
|
Se
ingieren oralmente
|
|
Tranquilizantes
|
tabletas
o cápsulas
|
Se
ingieren oralmente
|
Alucinógenos
La
fenciclidina (PCP) interrumpe las funciones del neopalio,
sección del cerebro que controla el intelecto y los
instintos. Debido a que la droga bloquea los centros
receptores del dolor; los episodios violentos de PCP pueden
resultar en heridas autoinfligidas. Los efectos del PCP varían,
pero con frecuencia los consumidores manifiestan sentir una
sensación de distancia y alejamiento. Se retardan el
sentido del tiempo y los movimientos corporales. En etapas
posteriores cuando la droga se utiliza en forma crónica,
los consumidores muestran comportamiento paranoico y
violento y experimentan alucinaciones. Grandes dosis pueden
producir convulsiones y coma, así como insuficiencia
cardiaca y respiratoria.El ácido lisérgico (LSD), la
mescalina y la psilobicina producen ilusiones y
alucinaciones. Sus efectos físicos pueden incluir dilatación
de las pupilas, aumento de la temperatura corporal,
aceleración de las palpitaciones, aumento de la presión
sanguínea, pérdida de apetito, insomnio y temblores. Los
consumidores pueden experimentar pánico, confusión,
recelo, ansiedad y pérdida de control. Aún después de
haber cesado el uso pueden producirse efectos retardados.
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Tipo
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¿Qué
aspecto tiene ?
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¿Cómo
se usa ?
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Fenciclidina
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Líquido,
polvo blanco cristalino, píldoras, cápsulas
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Se
ingiere oralmente, se inyecta o se fuma (mezclado con
cigarrillos)
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Acido
lisérgico dietelamina
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Tabletas
coloreadas, papel secante, líquido claro, cubos
cuadrados de gelatina
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Se
ingiere oralmente, se lame la gelatina, o puede
colocarse en los ojos. En forma de calcomanías o
tatuajes.
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Mescalina
y Peyote
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Discos
marrones rígidos, tabletas, cápsulas
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Se
mascan, se tragan o se fuman
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Psilocibina
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Hongos
frescos o secos
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Se
mascan y se tragan
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Narcóticos
Los
narcóticos producen inicialmente una sensación de euforia,
seguida frecuentemente de mareos, nausea y vómitos. Los
consumidores pueden experimentar también contracción de
las pupilas, lagrimeo en los ojos y picazón. Una dosis
excesiva puede producir respiración lenta y poco profunda,
enfriamiento y humedad de la piel, convulsiones, coma y
posible muerte.La tolerancia a los narcóticos se desarrolla
con rapidez, y fácilmente puede producirse dependencia. El
uso de jeringas contaminadas puede ocasionar enfermedades
como SIDA, endocarditis y hepatitis. La adicción en mujeres
embarazadas puede provocar partos prematuros, fetos muertos,
o niños adictos que experimentan graves síntomas de falta
de la droga.
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Tipo
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¿Qué
aspecto tiene ?
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¿Cómo
se usa ?
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Heroína
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Polvo
de color blanco o marrón oscuro o sustancia
parecida al alquitrán
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Se
inyecta, se fuma o se inhala
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Codeína
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Líquido
oscuro de distinto espesor, cápsulas, tabletas
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Se
ingiere oralmente o se inyecta
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Morfina
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Cristales
blancos, tabletas hipodérmicas o soluciones
inyectables
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Se
ingiere oralmente, se inyecta o se fuma
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Opio
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Trozos
de color marrón oscuro, polvo
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Se
fuma, se come o se inyecta
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Polvo
blanco, solución, tabletas
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Polvo
blanco, solución, tabletas
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Se
ingiere oralmente o se inyecta
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Otros
narcóticos
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Tabletas
o cápsulas
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Se
ingiere oralmente o se inyecta
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Drogas
especiales
Las
drogas ilícitas se definen en términos de sus fórmulas químicas.
Para evitar estas restricciones legales, los químicos
clandestinos modifican la estructura molecular de ciertas
drogas ilícitas para producir compuestos análogos
conocidos como drogas especiales. Estas drogas pueden ser
varios cientos de veces más potentes que las drogas que están
diseñadas a imitar.Los narcóticos análogos pueden
producir síntomas parecidos a los que se observan en el mal
de Parkinson: temblor incontrolable, babeo, dificultad para
hablar; parálisis y lesiones y cerebrales irreparables. Los
compuestos análogos de anfetaminas y metanfetaminas
ocasionan náuseas, visión borrosa, escalofríos o sudores
y desvanecimientos. Los efectos psicológicos incluyen
ansiedad, depresión y paranoia. Sólo una dosis puede
producir lesiones cerebrales. Los compuestos análogos de
feciclidina causan ilusiones, alucinaciones y dificultad de
percepción.
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Tipo
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¿Qué
aspecto tiene ?
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¿Cómo
se usa ?
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Análogo
de Fentanyl (narcótico)
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Polvo
blanco
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Se
inhala o se inyecta
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Análogo
de Meperidinas (narcótico)
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Polvo
blanco
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Se
inhala o se inyecta
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Análogo
de anfetaminas metanfetaminas
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Polvo
blanco, tabletas o cápsulas (alucinógeno)
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Se
ingiere oralmente, se inyecta o se inhala
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OAnálogo
de fenciclidina (PCP)
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Polvo
blanco
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Se
ingiere oralmente, se inyecta o se fuma
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Esteroides
anabólicos
Los
esteroides anabólicos son un grupo de potentes compuestos
químicos estrechamente relacionados con la hormona
masculina testosterona. Desarrollados en la década de 1930,
en la actualidad son raramente recetados por los médicos.
Su uso actual legítimo se limita a ciertos casos de anemia,
quemaduras graves y algunos tipos de cáncer de
pecho.Tomados en combinación con un programa de dieta
especial y ejercicios de desarrollo muscular; los esteroides
pueden contribuir a incrementar el peso corporal y la fuerza
muscular. Los consumidores de esteroides se arriesgan a mas
de 70 efectos secundarios cuya gravedad va desde el cáncer
del hígado al acné e incluyen reacciones psicológicas y físicas.
El uso de esteroides puede afectar gravemente a hígado y a
los sistemas cardiovascular y reproductivo. En los hombres
puede causar atrofia de los testículos, esterilidad e
impotencia, y en las mujeres, rasgos masculinos
irreversibles junto con reducción de los pechos y
esterilidad. Sus efectos psicológicos en ambos sexos
incluyen el comportamiento muy agresivo (furia provocada por
los esteroides) y depresión. Si bien ciertos efectos
secundarios aparecen rápidamente, otros, como los ataques
cardiacos y la apoplejía, tardan años en presentarse.Los síntomas
del uso de esteroides incluyen un rápido aumento de peso y
desarrollo muscular (cuando se utilizan en un programa de
adiestramiento de pesas), agresividad y combatividad,
ictericia, manchas violáceas o rojas en el cuerpo, hinchazón
de los pies y las pantorrillas, temblores, oscurecimiento
inexplicado de la piel y un marcado y persistente mal
aliento. |